Cara a Cara con Lucho


LUCHO QUEQUEZANA:
De proyecto a proyecto

“Siempre la música me ha permitido compartir, que para mí es lo principal”, dice el músico y cineasta Lucho Quequezana.


El creativo músico, compositor y cineasta Lucho Quequezana nos da una entrevista en la cual nos demuestra que podemos apostar por el arte y que gracias a ésta se pueden crear proyectos increíbles creados con esfuerzo, pero valiosos como cualquier otro. Así como Sonidos Vivos y Proyecto Raíz.

Este músico versátil ha probado varios géneros desde la música folklórica hasta el jazz rock y que actualmente se enfoca en la fusión.
Las diversas historias que él ha llegado o llega a conocer no solo las transmite a través de sus composiciones sino también en sus proyectos y en lo que serán sus futuros proyectos…



En una entrevista con Milagros Leiva contaste un poco de cómo te introdujiste en la música. Todo comenzó desde que tu hermano se enfermó de asma y luego tu mamá los llevó a Huancayo y ahí en la escuela aprendiste con todos estos chicos. La pregunta es: ¿Te sigues viendo con ellos, con tu grupo Kuntur Wasi?

Kuntur Wasi no fue en la escuela de Huancayo. Yo aprendí en Huancayo, pero luego de un tiempo regresamos a Lima. Es en mi colegio San Felipe que yo sentía que  tenía que continuar con lo que había aprendido en allá. Así comencé a convencer a la gente de mi salón donde formé Kuntur Wasi con todo lo que aprendí en Huancayo.


¿Con los de Huancayo mantienes alguna relación?

No los he vuelto a ver. El año pasado me invitaron a la feria del libro, a dictar una conferencia, y me encontré con uno  ¡Y no podía más de la emoción!


Guillermo, miembro de su grupo y compañero de colegio
¿Y con los de Kuntur Wasi?

¡Sí, claro pues! Porque no solamente era el grupo de amigos del colegio, sino que somos como hermanos.  Uno de los de que estaba en Kuntur Wasi está ahora en Kuntur y es Guillermo que toca los dos vientos.






¿Qué es lo que te inspira? ¿En qué momentos lo haces?

En realidad, es como si en cualquier momento tuviese un lienzo blanco. O sea, ahorita me podría sentar a pintar y tirar rayas y de pronto hacer una melodía. Generalmente, compongo mejor en las noches, soy noctámbulo. Yo veo a la música como pequeñas historias. Mi música es muy narrativa y creo que también recoge mi lado cinéfilo, de director, que no puedo dejar. Algunas canciones han sido inspiradas en (algo específico), pero la mayoría son como si pronto empezaran los créditos de una película y yo no sé qué va a pasar.


Grabando en Canadá para el documental Sonidos Vivos
¿Algunas vez sentiste que todo lo que hacías o todo lo que se te ocurría hacer no tenía sentido?

Sí, claro. Cuando dejé todo para hacer este proyecto de Sonidos vivos y de ahí dedicarme a la música por completo, renunciar a todo. Sí, se me pasó por la cabeza. Lo que pasa es que siempre, no solamente en la música, en cualquier decisión que tomes, que tenga detrás una pasión siempre va ver un riesgo. Pero ese riesgo es parte del gusto, le da esa adrenalina, sino sería aburridísimo. Pero sí,  recuerdo haber estado a menos de treinta grados bajo cero sin encontrar a nadie para mi proyecto, y se me pasaba el tiempo y se me acababa la plata y yo decía ¡qué estoy haciendo!


Cuándo estabas en búsqueda de este grupo de Sonidos Vivos, ¿cómo hiciste para transmitir tu proyecto sin saber el idioma ni conocer el país? 

¡Era un desastre! Mi Inglés estaba oxidadísimo; francés, no hablaba nada y era una desgracia ¡Y con los asiáticos no hablaba nada! Parecía una comedia. Pero finalmente, empezamos a hablar con los instrumentos. La música fue mi herramienta para poder comunicarme con ellos. Los instrumentos fueron nuestros interlocutores.


Lucho tocando la quena
¿Piensas que la música puede cambiar vidas? ¿En qué sentido cambio la tuya?

Creo que ni siquiera fue un cambio, creo que yo ya estaba destinado a (esto). O sea, solamente descubrí que tenía que hacerlo. Creo que cada uno; en algún momento de su vida, descubre que ha nacido para algo, o la conexión que uno tiene con ello. Y claro, el cambio lo tomé yo. En realidad, dependía de mí si yo me dedicaba a la música, o si es que yo acababa administrando una empresa. La música estuvo ahí todo el tiempo.

¿Cómo hiciste para seguir en contacto con la música a pesar de que tus padres se oponían a esa opción de carrera?

Sí es cierto que mi mamá algunas veces me escondía la guitarra, el charango y el bombo. Pero ¿qué puedes hacer?, no puedes luchar contra eso. Si me escondía la percusión, yo agarraba un par de tenedores y me iba con mi balde. Así era, nadie iba a parar que yo siga tocando y aprendiendo.


¿En la universidad tenías algún grupo de amigos con los que tocabas?

Sí, con Kuntur Wasi seguí muchos años. Estando en la Universidad de Lima, seguí con este grupo. Pero cuando ingresé (a la universidad), no solamente tocaba música folklórica sino ya de todo. Aprendí, a tocar varios instrumentos. Entonces, ya tocaba la batería, el bajo, el teclado, la guitarra eléctrica, etc. Tocaba en varias bandas, chibolito pues. Me encantaba porque tenía la oportunidad de tocar  varios instrumentos. Era baterista de un grupo de jazz rock, era bajista en otro grupo, y tocaba guitarra hace muchos años en una banda que se llama “Silvio a la carta”. Tocábamos música de Silvio Rodríguez. Hice un grupo muy bonito de amigos. Siempre la música me ha permitido  compartir, que para mí es lo principal.


Y cuando terminaste la carrera de Cine, ¿Cómo hiciste para conseguir capital?

Hice un corto y con este gané mi primer premio CONACINE, como director, el corto se llama Alice. Tener éxito con el cine  a esa edad con un premio CONACINE podía conseguir una beca para ir  a estudiar a Nueva York, a Alemania, podía enrumbar en una  carrera interesante de cine también, pero por otro lado estaba la música y en realidad lo que yo pensaba era en qué podía extrañar más. Si es que yo hago música, yo voy a extrañar dirigir cine, extraño dirigir, me encanta dirigir, pero puedo vivir con eso. Pero si yo me dedicaba al cine yo no podría vivir sin tocar. Y así fue como pude resolver esta disyuntiva. Igual con el cine nunca he estado desligado, es una pasión que me mueve, soy cinéfilo. He escrito crítica de cine muchos años.


Lucho con su infaltable cámara
¿Con el proyecto de Sonidos vivos fuiste con tu cámara y grabaste cada segundo?

Claro, me fui y de pronto sale este documental que tampoco me imaginaba. Ese lado del director es bien difícil que se me quite. Me encanta. Ahora vamos a estrenar esa película ¡está “mostra”! Estoy viendo solamente la fecha. Las historias son increíbles.


Hace 20 años, Imaginaste todo lo que has logrado hasta ahora o te proyectaste a más?

La verdad es que no. Nunca lo hice pensando en esto. Creo que nunca alguien hace algo pensando que en unos años va a salir en un comercial de televisión. Tampoco me metí en la locura de Sonidos Vivos arriesgando el futuro de mi vida, pensando en que hago esto para salir a... Lo hice porque sentía que lo tenía que hacer. Creo que lo que viene después- los premios y los reconocimientos- son una consecuencia de lo que haces. Creo que alguien que entre en la música, en cualquier carrera, buscando como prioridad reconocimiento, no logra trascender en su carrera. Creo que es un poco el comienzo todavía.


¿Qué opinas de que se necesite prestigio en el extranjero para tener apoyo en tu país?

Recuerdo que alguna vez conversé con Susana Baca sobre esto, pero creo que no tienes que salir necesariamente al extranjero para triunfar. En el 2004 quedé finalista en las Olimpiadas de la Cultura en Corea, representando al Perú, y para mí era como la hazaña, pero regresamos y aquí no nos habían sacado ni una nota pero ni la más chiquita. ¿Entiendes? Luego con mi disco pasó algo muy bonito. El año pasado fue el disco más vendido del año, pero ha sido por el “boca a boca”. Ha sido por el disco mismo, o sea la gente decía “oye escúchalo, manyas”. Lo escuchaban y lo compraban sin saber que yo era el pata que viajó y ganó el premio de la UNESCO. Entonces creo que más que buscar reconocimiento afuera es tratar de darle a la gente la oportunidad de escuchar y si escuchan y les gusta, lo van a compartir.


¿Cómo utilizarías el arte para contribuir a solucionar los problemas sociales en el Perú?

La mayoría de problemas sociales que hay en el Perú es justamente porque las diferencias están tan marcadas donde uno no se reconoce del otro, las divisiones son cada vez más fuertes. Con mi música puedo sentir que pasa algo muy bonito que es que no importa quién la escuche, se siente identificado. Es como un punto de encuentro. Eso es alucinante como experiencia como director me parece genial que sea completamente transversal a nivel de géneros, edades, de donde vienen, no importa. Escuchas la música y te sientes identificado. Tú te sientes identificado como se puede sentir otra persona que tú tal vez piensas que no tiene nada que ver contigo y al mismo tiempo son peruanos. Si es que mi música sirve para eso, para encontrar una herramienta de interacción para unir gente para que se sientan iguales y contribuye al diálogo entre nosotros, yo voy a estar feliz. Destruir las barreras que nos ponemos nosotros mismos. Es lo que buscamos con Kuntur también.


En el ambiente de la música es bastante común el uso de drogas, ¿qué opinas al respecto?

Lucho en contra de las drogas
Nunca he consumido drogas. En realidad, siempre desde el colegio, lo puedes constatar con mis patas, era como que el “medio monse”, “el tranqui”. La música siempre ha sido como un refugio. Es más, mi adolescencia puede considerarse como aburrida, porque todos los fines de semana me la pasaba tocando. Todos mis patas iban a quinceañeros y yo seguía tocando, tocando y tocando. Creo que la música es un buen compañero para formarte en la vida.


¿Qué crees que debería hacer el gobierno para incentivar que los niños desde pequeños tengan gusto por la música peruana?

Hace un año empecé un proyecto muy bonito llamado “Proyecto Raíz”. Dicto charlas a chicos de tercero a quinto de media en varios colegios. Lo único que necesitan es mandarme una carta de invitación y yo voy. A mí me parece importantísimo que se trabaje a esa edad todo lo que es identidad, raíces, reconocimiento de tu cultura, etc. Creo que es necesario aprovechar el contexto de una generación donde estos chicos salen del  colegio o están terminando el colegio escuchando a todo el mundo decir que el Perú es lo máximo. Cosa que por lo menos en mi generación no pasaba. Terminabas el colegio y todo el mundo quería buscar su pasaporte para largarse del país. Ahora terminas el colegio y escuchamos que todo el mundo dice: “Sí, somos peruanos”. Eso es increíble y es genial. Está saliendo una generación que batallen y sean los escuderos de nuestra identidad. El trabajo en los niños es importantísimo en este momento. También porque hay muchos niños que a nivel nacional, la mayoría se reconoce en su cultura, pero en Lima hay un montón de chibolos están muy alejados de lo que son nuestras raíces y ahí también hay que trabajar.


Lucho en pleno concierto
¿Qué les dirías a esos jóvenes que tienen miedo de lanzarse al arte y sobre todo a los papás que no los apoyan?

Yo no soy consejero ni nada de esas cosas.  Yo creo que la gente no nace para algo, yo creo que todos tenemos el don de todo, el ser humano nace con todos los dones habidos y por haber. Por ahí, yo descubría que podía ser escalador de montaña o no sé la cocina, etc. Hay un momento en la vida en donde pasa algo que algún punto de quiebre te conecta con uno de esos dones. En  mi caso fue Huancayo. Yo creo que si no iba a Huancayo, hasta ahorita no tocaba ni el timbre. Es como el amor perfecto, encuentras a la persona y de pronto nunca estarás con ella porque es imposible, pero tú sabes que esa es la persona. Es lo que me ha pasado a mí con la música, tenía todas las barreras para no hacer música. Yo no podía vivir sin hacer música. Si descubres esa pasión, tienes que luchar para ser feliz y es la única manera con la cual puedes vivir y morir tranquilo. Es lo que yo diría. Ya no tienes escapatoria.

Yo no soy papá, ni tengo hijos, etc. Pero yo me pongo en lugar de mis papás y creo que es normal que ellos se preocupen por el futuro de sus hijos, pero deben entender que el futuro de sus hijos depende de los hijos mismos. Tal vez es más perjudicial bloquear algo de lo que uno siente que puede dedicarse toda la vida. Los papás deberían pensar más en qué cosas hacen felices a sus hijos y no en lo que a ellos les gustaría. Te juro que los entiendo, yo entiendo a mi mamá, la entiendo perfectamente, pero así no eres feliz.

Una tocada después de la entrevista




ENTREVISTA EN VIDEO :

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Veas y escuches con el corazón y no con la mente. Esto te permitirá conectarte con su historia y poder ver más allá del artista.






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